sábado, 28 de junio de 2008

PASEAR MADRID: CASA CISNEROS

ISABEL PIQUERAS

Palacio de D.Benito Jiménez de Cisneros( 1537). De la época original se conservan diversos artesonados, tapices y la fachada principal, que daba a la calle Sacramento. En 1915 es restaurado totalmente por Luís Bellido. La actual entrada principal de la plaza de la Villa corresponde a los corrales, cuadras y dependencias de la servidumbre.

ENTORNO DE LA PLAZA DE LA VILLA

Situada en la antigua plaza de S. Salvador, donde se solía reunir el “concejo” de la villa. En el s.XVI encontraríamos la casa del corregidor en el lugar que ocupa el actual ayuntamiento y, en frente, la Casa de los Lujanes, imponente edificación civil del s.XV, mandada edificar por Álvaro Luján. Conserva de la época dos portadas mudéjares de arco de herradura(calles del Codo y del Cordón) y, en la parte central, una fachada de piedra del último gótico señorial madrileño.

En cuanto a la Casa de la Villa, José de Villareal realizó en 1653 las trazas definitivas. En ellas el patio es el protagonista y crea recorridos tangenciales, no circulares, para que la circulación se agilice en su interior. El sobrio basamento de la parte baja realzaba la parte noble. La construcción sigue el estilo del barroco madrileño de Gómez de Mora. Las molduras que hay sobre las puertas y los remates de las torres son de 1690 y se deben a José del Olmo y Teodoro Ardemans. De esa época son también los frescos de Palomino que cubren el salón de sesiones. En 1771, el arquitecto neoclásico Villanueva, realiza la columnata que da a la calle Mayor. El interior se reforma totalmente a lo largo de los siglos XIX y XX.

CASA-PALACIO DEL CORDÓN

Palacio barroco con una portada formada por molduras que se quiebran, que ocupa el lugar donde un día estuvo la casa de los Puñonrostro y el palacio de la princesa de Ébolí,

CARBONERAS DEL CORPUS CHRISTI

La fundación del convento se debe a una descendiente de Beatriz Galindo “La Latina”, Beatriz Ramírez de Mendoza, cuya hija profesó como abadesa. Las obras las lleva a cabo Miguel de Soria (entre 1615-1625), dentro del más puro estilo sobrio y contrarreformista de la época de Felipe III. La construcción del conjunto conventual apenas modificó el urbanismo de este viejo barrio medieval, ya que la comunidad jerónima aprovechó las anteriores casas nobles de su fundadora y esa traza irregular se percibe todavía entrando en el convento anexo. Al exterior, la iglesia carece de fachada principal y lo que presenta es una pequeña entrada lateral con un relieve del s.XVII de San Jerónimo y Sta Paula adorando la Eucaristía, flanqueado por el escudo de los fundadores.

El interior se conserva tal cual fue en el s.XVII. De planta única, de salón rectangular, sin capillas, dividida en tramos por pilastras toscanas. El altar no sobresale en planta ni alzado y, sólo se distingue por la elevación del presbiterio y por el gran arco que hace de pantalla separándolo de la nave. El gran retablo con el Calvario central pertenece al granadino Morales y está influído por el del Escorial de los Leoni, con quienes estuvo trabajando. El lienzo central es la Santa Cena, de Vicente Carducho.

El coro, situado a los piés de la Iglesia sirve de unión de ésta con el convento. En el interior conservan cuadros y esculturas del s.XVII e, incluso, un Nazareno que llevaba Santa Teresa y que pasó a manos de la fundadora.

PLAZA MAYOR DE MADRID

Importancia histórica del entorno de la plaza, como zona de expansión y área comercial en el Medievo. Con motivo del establecimiento de la capital, la ciudad crece muy rápido y Felipe II decide –en 1581- transformar la plaza del arrabal en un amplio recinto para celebrar actos solemnes y populares. Entonces se hizo un primer proyecto de Juan de Herrera. Basándose en él se construyó la Casa de la Panadería por Diego Sillero en 1590, sirviendo de modelo para el resto de la plaza.

Con Felipe III, en 1608, Francisco Mora recibe el encargo de cuadrar la plaza. Pero será su sobrino, Juan Gómez de Mora, el encargado de llevar a cabo la obra en 1617: diseñó la plaza con forma de rectángulo proporcionado y abierta a las calles adyacentes. Las casas representaban como un telón esceneográfico. Superó el desnivel de la cava de San Miguel con terraplenes y pisos de viviendas.

Tras el incendio de 1672 la reforma Tomás Román , recargándola de decoración. Después de otro incendio en 1790, Juan de Villanueva la restaura cerrándola definitivamente y dando una mayor uniformidad a los pisos.

CAPILLA DEL OBISPO

Atravesando la torre medieval de San Pedro( siglo XIV) y la plaza de la Paja, llegamos a la imponente fachada renacentista de la Capilla del Obispo. La construye Francisco Giralte (1544-1550) para convertirla en panteón de la familia Vargas, recibiendo el encargo del segundo hijo, Gutierre de Carvajal y Vargas, obispo de Plasencia. Destaca el exterior con las escaleras de tramos enfrentados y el arco de medio punto renacentista. El interior se cubre con bóvedas de crucería y, nada más entrar vemos el sepulcro del obispo del obispo labrado en alabastro de estilo plateresco. A los lados del altar se sitúan los de sus padres, de tamaño inferior. También Giralte, discípulo del escultor toledano Alonso de Berruguete talló el retablo que cubre todo el altar mayor.

Aquí estuvo el arca con los restos de San Isidro en 1518, hasta que la vecina parroquia de San Andrés consiguió recuperar las reliquias en 1544.