sábado, 28 de junio de 2008

PASEAR PALACIOS Y REALES SITIOS: LA GRANJA DE SAN ILDEFONSO

ISABEL PIQUERAS

El primer rey que prestó atención a esta zona fue Enrique IV(1450), cuando al terminar una de sus cacerías decidió levantar una ermita dedicada a San Ildefonso. Más tarde, los Reyes Católicos donaron la ermita y la casa contigua a los Jerónimos del Parral de Segovia. Estos monjes hicieron una especie de granja de recreo, con su huerta y animales típicos. Carlos V siguió interesándose por estos bosques, pero prefería el palacio de Valsaín. Este último palacio había sido destruido en 1686 por un incendio, lo que motivó que Felipe V encargara a su arquitecto, Teodoro Ardemans, la reconstrucción . Además, compró el pueblo del Parral y parte del monte de Valsaín. Todo ello sucedía en 1717.

En una de las visitas de Felipe V por esos bosques para seguir las obras de reconstrucción, pasó por la granja de recreo de los Jerónimos y quedó encantado con la zona. Tanto es así, que anuló las reformas previstas para el palacio de Valsaín, compró los terrenos de la Granja el 3 de marzo de 1720, y manda a Teodoro Ardemans que se traslade desde Valsaín a la Granja . El 1 de abril de 1721 comenzaron unas obras que durarían muy poco, puesto que el 10 de septiembre de 1723 lo habitaban los reyes por primera vez. La capilla se levanta unos años más tarde, en 1725, y aquí se sitúa el panteón real donde está enterrado Felipe V( fallecido en 1746) y su mujer Isabel de Farnesio( que muere en 1766).

Fernando VI le presta poca atención, no así su hermano, el rey Carlos III, quien amplía los terrenos del real sitio y lo decora a su gusto. También se celebra en la Granja la boda de su hijo Carlos con Mª Luísa de Parma(1765). Carlos IV pasa aquí algunas temporadas y firma importantes tratados con los franceses( como el de 1796). Otros acontecimientos importantes que tienen lugar en este real sitio serían la sublevación de la guarnición de la Granja contra Mª Cristina de Borbón, madre de Isabel II(1836), el famoso incendio de 1918 o el nacimiento de D. Juan, padre del actual rey.

El primitivo palacio de Teodoro Ardemans

Ardemans será el último arquitecto español durante muchos años ya que, a su muerte, llegaron importantes artistas italianos para dirigir las obras de palacio. El 1 de abril de 1721 se concentran en la Granja centenares de soldados, ingenieros militares, campesinos para explanar y preparar bien el terreno. Por esas fechas se ajusta también el plan del jardín ideado por René Carlier.

En 1722 se probaba, por primera vez, el funcionamiento de la Cascada Nueva, en el eje de simetría del palacio y se colocaban las figuras del “Triunfo de Anfítitre” al pié de esta cascada . Siguiendo en la misma zona, se comienzan en 1723 las obras del cenador, iniciadas por Carlier y terminadas por Procaccini, ya que Carlier falleció al año siguiente.

El palacio de Ardemans sigue la tradición de los palacios de los Austrias: construcción de dos plantas y sus numerosas buhardillas alrededor de un patio central. Con sus cuatro torres de chapiteles empizarrados en las esquinas. La decoración era muy sobria y eso lo sabemos por los inventarios y por la descripción del embajador francés que visitó a los reyes en estas tempranas fechas.

Ampliación de Andrea Procaccini

Andrea Procaccini y su discípulo Subisati llegan en 1720 desde Roma. Procaccini era el prototipo de artista aristocrático, de gran fama en Roma: trabajó en el Vaticano( restauró las estancias de Rafael) y en San Juan de Letrán, dirigió la fábrica pontificia de tapices de Sant Michele en 1715 y era profesor de la famosa academia de San Luca. Era también un auténtico coleccionista, que poseía importantes cuadros, dibujos, tapices y estatuas. En España empieza a trabajar como pintor y retratista de los reyes, como aposentador real y como consejero artístico. Cuando muere Ardemans, en 1726, Procaccini es nombrado Director General de las obras del real sitio de la Granja.

Organiza las importantes colecciones artísticas del palacio:
- Las “alhajas del Delfín”, que eran la parte de la herencia correspondiente al rey Felipe V, a la muerte del Gran Delfín de Francia, consistente en joyas, orfebrería, relojes, arañas, muebles y cuadros.
- Pinturas adquiridas por la reina en Flandes y Holanda. Hay que matizar que los reyes marcaban sus cuadros para distinguirlos( Felipe V con el aspa de la cruz de San Andrés e Isabel de Farnesio con la flor de Lis ).
- Procaccini gestionó la compra de la colección de esculturas de la reina Cristina de Suecia( muchos de los mármoles antiguos romanos ) y el lote de pinturas que había pertenecido a su maestro Carlo Maratta.

Procaccini amplió el primitivo palacio de Ardemans con cuatro alas. Hacia el Norte( patio de coches ) y hacia el Sur , formando el patio de la Herradura. El palacio se extendía horizontalmente y cambiaba la imagen exterior, con esos patios abiertos y formas más ondulantes de Procaccini. Su discípulo Subisati termina el patio de Herradura(1737), la casa de oficios( tras el incendio de 1740) y decora el panteón real.

Filippo Iuvara

Iuvara viene a España en 1735 para trabajar en el nuevo palacio real de Madrid pero, a la muerte de Procaccini, interviene en la Granja realizando la fachada principal. Como fallece al año siguiente la terminará su discípulo Sacheti (1735-40). Con esta fachada se completa la transformación del palacio que había iniciado Procaccini. Está formada por un cuerpo principal que avanza hacia el exterior, de cuatro columnas estriadas con capiteles compuestos. Los cuerpos laterales son simétricos y están formados por pilastras . Sobre las columnas y pilastras va colocado un sencillo entablamento sobre el que corre una balaustrada con jarrones de mármol. El ático rectangular está compartimentado por cuatro cariátides de mármol que representan las estaciones.

Iuvara también decoró la “Chambré du lit” o antedormitorio y el Salón para las empresas del rey, que es el central frente al eje del parterre. El Chambré du lit es más conocido como la “sala de lacas chinas”. Recuerda a la sala de lacas chinas que había acondicionado Iuvara para el palacio real de Turín: el revestimiento es de mármol amarillo, rojo y verde, con pilastras de lacas de china y adornos de madera dorada. Sobre las puertas hay dos obras de Locatelli, pintor más clásico que sigue la tradición del s:XVII ( representan escenas de “Jesús y la samaritana “ y “Jesús en el desierto”). Mucho más novedosos son los cuadros de Giovanni Paolo Panini( “Jesús expulsa a los mercaderes del templo”, ”Jesús y los doctores”,” la piscina probática” y “Jesús apedreado por los judíos”). La pintura de Panini está influida por las escenografías teatrales: triplica las proporciones de la arquitectura con respecto a las figuras humanas, gira 45º los ejes de los pórticos y columnas, sitúa patios inmensos sin cubrir para conseguir una mayor profundidad.

Colegiata

La de Ardemans se consagró en 1723 dedicándose a la Santísima Trinidad. La planta es de cruz latina, con una cúpula sobre tambor octogonal y una gran linterna. Ardemans realizó el retablo, pero toda la decoración pictórica de la iglesia, que era de la época de Carlos III ( Sabatini intervino organizando la decoración; también Maella, Bayeu ) se perdió en el incendio de 1918. El panteón real lo construyó Subisati, aunque las esculturas son de los artistas franceses Dumandré y Puthois y la medalla del Cristo Victorioso es de Luis Salvador Carmona. Las pinturas de la bóveda son de Franccesco Sasso y representan el “Triunfo de la Justicia” y la “Fe”.

Esta capilla es de planta rectangular y el cenotafio está construido con mármoles y bronces dorados al fuego. Sobre un pedestal se levanta la pirámide que termina con un perfumador humeante y la corona de Felipe V. Abajo hay un cojín con la corona real rodeada de los cetros( del poder y la justicia), las monumentales esculturas de la Caridad y el Sentimiento, las medallas con los bustos de los reyes y la escultura de la Fama alada coronada de olivo.

Jardines

Frente a los artistas italianos, protegidos por el marqués de Scotti e Isabel de Farnesio, que se dedicaban a la arquitectura y decoración del palacio, los jardines fueron coto privado de los franceses. En el diseño de los jardines se sigue, fundamentalmente, el geometrismo y clasicismo de la escuela francesa. Además, los jardineros forman todo un equipo de trabajo con los arquitectos, escultores, ingenieros militares, ayudantes de jardinería, fundidores de bronce, etc.

El primer ingeniero militar que llegó a la Granja fue Etienne Marchand, quien ya se encontraba trabajando en 1721 en los jardines de Aranjuez( en el parterre ). Con él trabaja el arquitecto Carlier, que fallece en 1724, y el jardinero Etienne Boutelou. Boutelou crea toda una saga familiar que trabajará en los jardines de la monarquía española. También son requeridos para trabajar aquí los mejores escultores de Versalles, como René Fremin, Jean Thierry, y posteriormente otros como Jacques Bousseau, Pierre Pitué y Hubert Dumandré. Entre 1728 y 1733 se realizaron la mayoría de los conjuntos escultóricos y, la última fuente en terminarse fue la de los “Baños de Diana”, que está fechada en 1742 El escultor de más prestigio es René Frémin, quien regresó a París en 1738 elevado a la categoría de noble por Felipe V. En el interior del palacio realizó las esculturas de la Fe, los bustos de Luis I, Luis Isabel de Orleans y Cristina de Suecia. Las esculturas para las fuentes y jardines vienen indicadas en el plano anexo. Las diferencias de criterios entre los escultores y los fundidores de bronce motivó que muchas estén fundidas en plomo e, incluso, que halla algunas de mármol , pero que luego fueron bronceadas en verde o doradas.